«Una voz llega a alguien en la oscuridad” así comienza Beckett su novela Compañía. La voz nos trae una humanidad en medio de la oscuridad.

Cuando el ruido se encuentra con una voz aparece en la música esa dimensión sonora de lo humano. Así comenzó mi investigación

¿Qué me dice el ruido? ¿A qué me invita? ¿Cómo dialogar con él? ¿Cómo lograr desaparecer en él siendo los dos transformados? ¿Cómo, cuándo alejarme e él?

El primer acercamiento al TRoneitor fue tímbrico. Oír y transformar mi voz para que pueda dialogar con los materiales sonoros. La posibilidad del micrófono y los efectos ampliaron esa búsqueda. Así, aparecieron las transformaciones tímbricas en las vocales, multifónicos, armónicos graves, frituras, vocales secas, nasales, guturales, cantadas, gritadas, semivocales. Luego las consonantes sonoras comenzaron a enriquecer las posibilidades. Sílabas, balbuceos, sonidos, ruido.  Respiraciones, aire, choques, deslizamientos, susurros….

No hay palabra, hay un universo sonoro que late.

Una voz llega al ruido y lo transforma.

 

En este link se puede escuchar algo de esta búsqueda

https://soundcloud.com/user-836723519/impro-total

 

Dúo Troneitor